MiguelEsteban
ÚNICO
Te siento
desde lo más profundo del corazón
acompañando cada latido mío,
siendo llama de sentimiento
abrazando cada sueño, cada pensamiento.
En la noche todo mi ser te acompaña,
para dormir contigo abrazado,
sintiendo el calor y cariño de tus caricias,
tus besos,
que guardo
junto cada deseo de amor,
correspondido,
del que somos dueños,
y la luna tiene envidia de tu belleza,
te deja su flor y velo
cuando se oculta tras las nubes,
siendo cómplice de nuestro amor,
y no se sustentan nuestras letras
de la belleza del firmamento
de estrellas, si no de lo bello,
de nuestra alma y cuerpo,
de nuestra luz en el corazón
que nos atrae,
siendo celosa toda la belleza,
del cielo, porque a tu lado
no hay nada más lindo y tierno,
vuelvo a mirar dentro de ti
me alegra contemplar que ahí vivo,
como en mí, dentro vives,
irrefrenable el deseo,
por cuidar cada palabra de amor,
por seguir correspondiéndote amor.
Decirte que gozas de toda mi admiración,
que nuestros versos
son reflejos de nuestros sentimientos.
A ti te entrego cada letra
salida de este corazón,
cada suspiro de amor
y mi vida en verso
de la que eres guía, vida mía,
para ti cada día, de mi sentir que es el tuyo.
Vivo para amarte y cuidarte,
quiero besarte.
Te pertenece cada latido escrito,
y este corazón humilde,
que se volvió de oro
por amarte.
Porque soy de ti, para ti
tuyo tuyo y siempre tuyo,
eternamente enamorado de tiii.
Enamorado hasta los huesos,
me tienes, amor.
Viviéndote en un sueño,
de todos los colores.
A tu lado me tienes,
fiel e ilusionado,
felizmente apasionado.
Feliz, mi vida,
porque te encontré.
Y hoy,
me encuentro amándote.
Sintiéndote,
en cada palabra sincera,
que sale de tu alma.
Contigo, mi vida.
El Castellano
desde lo más profundo del corazón
acompañando cada latido mío,
siendo llama de sentimiento
abrazando cada sueño, cada pensamiento.
En la noche todo mi ser te acompaña,
para dormir contigo abrazado,
sintiendo el calor y cariño de tus caricias,
tus besos,
que guardo
junto cada deseo de amor,
correspondido,
del que somos dueños,
y la luna tiene envidia de tu belleza,
te deja su flor y velo
cuando se oculta tras las nubes,
siendo cómplice de nuestro amor,
y no se sustentan nuestras letras
de la belleza del firmamento
de estrellas, si no de lo bello,
de nuestra alma y cuerpo,
de nuestra luz en el corazón
que nos atrae,
siendo celosa toda la belleza,
del cielo, porque a tu lado
no hay nada más lindo y tierno,
vuelvo a mirar dentro de ti
me alegra contemplar que ahí vivo,
como en mí, dentro vives,
irrefrenable el deseo,
por cuidar cada palabra de amor,
por seguir correspondiéndote amor.
Decirte que gozas de toda mi admiración,
que nuestros versos
son reflejos de nuestros sentimientos.
A ti te entrego cada letra
salida de este corazón,
cada suspiro de amor
y mi vida en verso
de la que eres guía, vida mía,
para ti cada día, de mi sentir que es el tuyo.
Vivo para amarte y cuidarte,
quiero besarte.
Te pertenece cada latido escrito,
y este corazón humilde,
que se volvió de oro
por amarte.
Porque soy de ti, para ti
tuyo tuyo y siempre tuyo,
eternamente enamorado de tiii.
Enamorado hasta los huesos,
me tienes, amor.
Viviéndote en un sueño,
de todos los colores.
A tu lado me tienes,
fiel e ilusionado,
felizmente apasionado.
Feliz, mi vida,
porque te encontré.
Y hoy,
me encuentro amándote.
Sintiéndote,
en cada palabra sincera,
que sale de tu alma.
Contigo, mi vida.
El Castellano