Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Noches de invierno que pasan cargadas
de furia perpetua y de lágrimas saladas,
de hojas de otoño entre sabanas mojadas
que luego en silencio se apartan de mí
Me sangra el alma entre la mirada,
se embriaga el silencio entre la madrugada,
y queda mi mente tan quieta y callada
como un triste poema que nunca escribí
Ya es tarde,
hace frío,
la vista se me pierde entre la neblina,
se mira la lluvia entre el callejón vacío
y el farol plantado en la misma esquina
Luz tenue,
el alma sangrando,
tu triste recuerdo se enreda en la brisa,
mi torpe inocencia te sigue esperando
al calor de un cigarro que se vuelve ceniza
Y sigo sentado en la misma ventana,
mirando el recuerdo que dejaste perdido,
buscando alcanzar en tu ausencia un mañana,
sin mucho que hablar pero aun confundido
Sigo escribiendo entre las noches de invierno,
sigo nadando entre lágrimas saladas,
y es que tu ausencia es como un gran infierno,
como un racimo cargado de mil puñaladas
de furia perpetua y de lágrimas saladas,
de hojas de otoño entre sabanas mojadas
que luego en silencio se apartan de mí
Me sangra el alma entre la mirada,
se embriaga el silencio entre la madrugada,
y queda mi mente tan quieta y callada
como un triste poema que nunca escribí
Ya es tarde,
hace frío,
la vista se me pierde entre la neblina,
se mira la lluvia entre el callejón vacío
y el farol plantado en la misma esquina
Luz tenue,
el alma sangrando,
tu triste recuerdo se enreda en la brisa,
mi torpe inocencia te sigue esperando
al calor de un cigarro que se vuelve ceniza
Y sigo sentado en la misma ventana,
mirando el recuerdo que dejaste perdido,
buscando alcanzar en tu ausencia un mañana,
sin mucho que hablar pero aun confundido
Sigo escribiendo entre las noches de invierno,
sigo nadando entre lágrimas saladas,
y es que tu ausencia es como un gran infierno,
como un racimo cargado de mil puñaladas