Confabulator nocturni
Poeta asiduo al portal
Corrió como nunca especie alguna había corrido.
Llegó rezando a gritos, prometiendo y jurando.
Intentó convencerse de que creía en milagros
en los que nunca había creído y se preguntó
quién hubiera sido si no hubiera enloquecido.
Bramó al tiempo los venerados nombres,
hombres que jamás conoció ni sus voces.
Sabiéndose atado a la sangre obscura,
la feroz, la que late caliente y murmura
muy por lo bajo los verdaderos nombres
de los admirados dementes responsables.
Repleto de gentes de antes, del primate
al homínido, del pensante al bueno, al asesino.
Miles se recuerdan en uno y se desparrama
la sangre mezclada, inexorablemente descontrolada.
Llegó rezando a gritos, prometiendo y jurando.
Intentó convencerse de que creía en milagros
en los que nunca había creído y se preguntó
quién hubiera sido si no hubiera enloquecido.
Bramó al tiempo los venerados nombres,
hombres que jamás conoció ni sus voces.
Sabiéndose atado a la sangre obscura,
la feroz, la que late caliente y murmura
muy por lo bajo los verdaderos nombres
de los admirados dementes responsables.
Repleto de gentes de antes, del primate
al homínido, del pensante al bueno, al asesino.
Miles se recuerdan en uno y se desparrama
la sangre mezclada, inexorablemente descontrolada.
Última edición: