Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Vida.
Flor abierta.
Rémora de mi costado.
Amada
de un solo golpe.
De un solo golpe amado.
Intermitente,
bramas un latir como un docto.
Espaciada,
clavas en ti todos los dientes.
Porque no hay más sano vicio
que ser alimento
de uno mismo,
de su penar
y de su poso inerte.
Porque no hay vicio más raro
que penar
y seguir con vida.
Última edición: