Kiko Cabanillas
Poeta asiduo al portal
Ayer asistí a una entrevista de trabajo en el diario La Opinión: Con Santiago Romero: Jefazo del lugar.
Fue una grata conversación en la que descubrimos amigos comunes como Perfecto Conde. Quien trabajó en la Sección de Investigación de Interviú y con quien yo colaboré por aquel entonces con reportajes variados. Y que vivía con Santiago Romero en la capital.
Le conté a Santiago cómo Perfecto me había dado una oportunidad en la revista GAM, cuando yo estaba recién salido del hospital.
También teníamos en común Santiago y yo el haber trabajado en El Independiente. Si bien yo estuve en el diario y él en el semanal. Analizamos la operación política de su cierre. Y lamentamos en grado sumo su desaparición
Asimismo, Santiago recordó mi nombre por haber sido presidente de Ecos do Sur..
Cuando salí del diario, decidí ir a tomar una cerveza para celebrarlo.
Llamé a mis hermanos y a mi padre para comunicarles que me habían dado una colaboración cada quince días, aunque sin cobrar un euro. Estaba feliz.
También llamé a mi ex-mujer y a mi primo Enrique.
Todos me pidieron que les envíe el enlace o el Google para seguirme.
Con la cerveza en la mano reflexioné sobre cómo pasa el tiempo. Pues empresas variadas en común, así como amigos compartidos me aproximaron a Santiago, quien en un momento me llegó a decir: “Mira Kiko somos una empresa muy grande y tenemos de todo -personal, etc.-. Aún así tu te mereces una oportunidad y te la voy a dar”.
Quedamos en que sería yo quien propusiese los temas, pues según me dijo no se veías autorizado para mandarme temas sin pagarme por ello””.
Fue una grata conversación en la que descubrimos amigos comunes como Perfecto Conde. Quien trabajó en la Sección de Investigación de Interviú y con quien yo colaboré por aquel entonces con reportajes variados. Y que vivía con Santiago Romero en la capital.
Le conté a Santiago cómo Perfecto me había dado una oportunidad en la revista GAM, cuando yo estaba recién salido del hospital.
También teníamos en común Santiago y yo el haber trabajado en El Independiente. Si bien yo estuve en el diario y él en el semanal. Analizamos la operación política de su cierre. Y lamentamos en grado sumo su desaparición
Asimismo, Santiago recordó mi nombre por haber sido presidente de Ecos do Sur..
Cuando salí del diario, decidí ir a tomar una cerveza para celebrarlo.
Llamé a mis hermanos y a mi padre para comunicarles que me habían dado una colaboración cada quince días, aunque sin cobrar un euro. Estaba feliz.
También llamé a mi ex-mujer y a mi primo Enrique.
Todos me pidieron que les envíe el enlace o el Google para seguirme.
Con la cerveza en la mano reflexioné sobre cómo pasa el tiempo. Pues empresas variadas en común, así como amigos compartidos me aproximaron a Santiago, quien en un momento me llegó a decir: “Mira Kiko somos una empresa muy grande y tenemos de todo -personal, etc.-. Aún así tu te mereces una oportunidad y te la voy a dar”.
Quedamos en que sería yo quien propusiese los temas, pues según me dijo no se veías autorizado para mandarme temas sin pagarme por ello””.