Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me lleva por la Calle de la Amargura
imaginar los besos que no te he dado,
imaginarme sudando en tu mano
con un beso de miel sin piedad.
Nublar mis días soleados
pensando en usted señorita
y decirle al oído que aunque suene abusado
tan sólo verla, mi mente se eriza.
Este salón tiene música de esa que se baila
en las discos de moda
y que no es otra cosa
que una invitación a hacer el amor.
Asegúrate que no quede piedra sobre piedra,
que donde pase tu lengua
la sed no vuelva a crecer,
que la sangre se atasque en mis venas
si tu sudor me lo llego a perder.
Un santiamén de minutos perdidos
que perdí haciéndote conversación
sabiendo que el principio de los sentidos
se nos pierde al hacer el amor.
Ya despunta el sol por la madrugada
la luna se ha puesto pijama para ir a dormir,
mi cuerpo se ha dibujado en tu cama
y mi apellido lo cambié para ti.
Un santiamén de besos perdidos
que perdí por no besarte mucho antes
mírame, que tú eres la comandante
de mis ganas de quedarme a dormir.
imaginar los besos que no te he dado,
imaginarme sudando en tu mano
con un beso de miel sin piedad.
Nublar mis días soleados
pensando en usted señorita
y decirle al oído que aunque suene abusado
tan sólo verla, mi mente se eriza.
Este salón tiene música de esa que se baila
en las discos de moda
y que no es otra cosa
que una invitación a hacer el amor.
Asegúrate que no quede piedra sobre piedra,
que donde pase tu lengua
la sed no vuelva a crecer,
que la sangre se atasque en mis venas
si tu sudor me lo llego a perder.
Un santiamén de minutos perdidos
que perdí haciéndote conversación
sabiendo que el principio de los sentidos
se nos pierde al hacer el amor.
Ya despunta el sol por la madrugada
la luna se ha puesto pijama para ir a dormir,
mi cuerpo se ha dibujado en tu cama
y mi apellido lo cambié para ti.
Un santiamén de besos perdidos
que perdí por no besarte mucho antes
mírame, que tú eres la comandante
de mis ganas de quedarme a dormir.
Última edición: