Rogelio González Cortés
Poeta recién llegado
Mi nieta Sarilú, llega hoy por la mañana
y de verdad la voy a disfrutar,
porque la vida de éste viejo se engalana,
terminando la angustia de esperar
Nueve meses esperando su llegada.
Nueve meses se tardó para llegar.
Nueve meses de ansiedad desesperada.
Nueve meses para poderla besar.
Cuando caiga la noche nieta mía,
con los ángeles del cielo soñaras
y compartirás con ellos la alegría,
como estrella majestuosa brillarás.
Veras en el mar a un viejo amigo
y a la luna iluminar tu navegar,
por la vida que Dios te ha concedido
y por la dicha que a mi viniste a dar.
Déjate mecer sobre las olas,
del mar en calma, del mar en paz,
porque al llorar una canción entonas
Volviendo arrullo la voz del mar.
Déjate mecer sobre las olas,
del mar en calma, del mar en paz,
piensa entonces, que las olas
brazos son, que te mecen sin cesar.
Piensa entonces, que mañana
en los brazos de tu madre,
estarás al despertar.
Serás el orgullo de tu padre,
Y de tu abuelo, los viejos tiempos recordar.
y de verdad la voy a disfrutar,
porque la vida de éste viejo se engalana,
terminando la angustia de esperar
Nueve meses esperando su llegada.
Nueve meses se tardó para llegar.
Nueve meses de ansiedad desesperada.
Nueve meses para poderla besar.
Cuando caiga la noche nieta mía,
con los ángeles del cielo soñaras
y compartirás con ellos la alegría,
como estrella majestuosa brillarás.
Veras en el mar a un viejo amigo
y a la luna iluminar tu navegar,
por la vida que Dios te ha concedido
y por la dicha que a mi viniste a dar.
Déjate mecer sobre las olas,
del mar en calma, del mar en paz,
porque al llorar una canción entonas
Volviendo arrullo la voz del mar.
Déjate mecer sobre las olas,
del mar en calma, del mar en paz,
piensa entonces, que las olas
brazos son, que te mecen sin cesar.
Piensa entonces, que mañana
en los brazos de tu madre,
estarás al despertar.
Serás el orgullo de tu padre,
Y de tu abuelo, los viejos tiempos recordar.