David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
¡Ay! Llora, llora y llora. ¿Qué quebranto
tan grande puede hacer que el Chico moro
con tal tristeza desperdicie el lloro
que va formando ríos de su llanto?
Que no hay consuelo que consuele tanto
para aplacar las lágrimas; si oro
hubiese en cada gota, su tesoro
bien aumentase que daría espanto.
"Llora como mujer --su madre dijo--
lo que no defendiste como hombre"
(si eso es cariño, claramente falla).
Por otra parte, yo comprendo al hijo,
pues, ¿cómo un rey con ese sobrenombre
se va a lanzar directo a la batalla?
tan grande puede hacer que el Chico moro
con tal tristeza desperdicie el lloro
que va formando ríos de su llanto?
Que no hay consuelo que consuele tanto
para aplacar las lágrimas; si oro
hubiese en cada gota, su tesoro
bien aumentase que daría espanto.
"Llora como mujer --su madre dijo--
lo que no defendiste como hombre"
(si eso es cariño, claramente falla).
Por otra parte, yo comprendo al hijo,
pues, ¿cómo un rey con ese sobrenombre
se va a lanzar directo a la batalla?