Lôren
Poeta fiel al portal
Sé que soy caótica, desordenadamente exótica.
Mi dialéctica es sintética, errática y hasta dramática.
Pero observa la práctica: no soy amiga de la retórica, la teórica.
Prefiero la vida pragmática y folclórica.
Más oceánica que amazónica y en constante erupción volcánica.
Ante pesados manuscritos elijo siempre la esquemática.
La ética no me abandona jamás con su moral satánica,
A veces siento como fluye en mí como un aura artúrica. (Galáctica)
Sin duda alguna soy de una dinámica hermética,
Pospongo siempre las aventuras épicas a las historias trágicas.
Soy vertebrada, palmípeda y apuesto a que tengo algo de cetácea, de crustácea.
Odio la falacia, las tendencias, la elegancia;
Nada tiene que hacer un perfume frente a una fragancia.
Siempre en pos de la lactancia, y la infancia ( país de la inocencia).
No creo en la democracia pero sí en la conciencia
He de reconocer mi afición a la videncia ( el lado oculto de la ciencia)
Los años me han enseñado el don de la paciencia,
la importancia de la Presencia y la incesante búsqueda de la Esencia.
Por creer, no creo tan siquiera en las creencias!
No me interesa la opulencia , la violencia, las sentencias
Y por más que lo intento no logro deshacerme de estos cuantos kilos de arrogancia
Que, a toda evidencia, me invaden.
Mi dialéctica es sintética, errática y hasta dramática.
Pero observa la práctica: no soy amiga de la retórica, la teórica.
Prefiero la vida pragmática y folclórica.
Más oceánica que amazónica y en constante erupción volcánica.
Ante pesados manuscritos elijo siempre la esquemática.
La ética no me abandona jamás con su moral satánica,
A veces siento como fluye en mí como un aura artúrica. (Galáctica)
Sin duda alguna soy de una dinámica hermética,
Pospongo siempre las aventuras épicas a las historias trágicas.
Soy vertebrada, palmípeda y apuesto a que tengo algo de cetácea, de crustácea.
Odio la falacia, las tendencias, la elegancia;
Nada tiene que hacer un perfume frente a una fragancia.
Siempre en pos de la lactancia, y la infancia ( país de la inocencia).
No creo en la democracia pero sí en la conciencia
He de reconocer mi afición a la videncia ( el lado oculto de la ciencia)
Los años me han enseñado el don de la paciencia,
la importancia de la Presencia y la incesante búsqueda de la Esencia.
Por creer, no creo tan siquiera en las creencias!
No me interesa la opulencia , la violencia, las sentencias
Y por más que lo intento no logro deshacerme de estos cuantos kilos de arrogancia
Que, a toda evidencia, me invaden.