Sauce Llorón, son tan bellos, y en sus sombras dan ganas de llorar todas las penas acumuladas. Planté uno, pero además de llorón es eléctrico y tan pequeñín, alcanza para las penas que llevo, dudo que por mucho tiempo, dicen que a medida que vamos creciendo si no sabemos llorar y sacar todo afuera, no hay sauce grande que alcance. Extraño esos llantos de adolescente, horas llorando...al día siguiente ojos hinchados y el sauce para acariciar mientras me pierdo entre sus ramas delicadas como una cortina tropical verde...
Perdón por el largo, tu poema...hechémosle la culpa a tu sauce que me hizo recordar los míos, y abracemos su tronco,
besos,
Céu