poetakabik
Poeta veterano en el portal
Se abotonan tus manos a mi cuerpo
ciñéndose al compás de mi cintura,
haciéndome notar su compostura
y me mimas como un oásis al desierto.
Las caricias prensiles de tus besos
atrapan los suspiros de mi boca,
y me llegan a temblar hasta los huesos
cuando noto mi corazón que se desboca.
Los silencios que a veces me dedicas
me susurran y me dicen tantas cosas,
sus palabras suenan tan deliciosas
que parábolas parece que predicas.
Tus miradas candorosas y tranquilas
se vuelven al notar los ojos míos,
igual que la corriente de los ríos
arrastras a mi pena y la aniquilas.
ciñéndose al compás de mi cintura,
haciéndome notar su compostura
y me mimas como un oásis al desierto.
Las caricias prensiles de tus besos
atrapan los suspiros de mi boca,
y me llegan a temblar hasta los huesos
cuando noto mi corazón que se desboca.
Los silencios que a veces me dedicas
me susurran y me dicen tantas cosas,
sus palabras suenan tan deliciosas
que parábolas parece que predicas.
Tus miradas candorosas y tranquilas
se vuelven al notar los ojos míos,
igual que la corriente de los ríos
arrastras a mi pena y la aniquilas.