jeansebastian
Poeta recién llegado
Lo nuestro fue el final inmerecido de una esperanza agonizante que solloza y se despide como un último recurso.
Decir adiós no me duele tanto porque sé que no me perdí de nada, lo que menos quiero hoy son migajas de tu lastima, que para nada me interesan; me alegra haber descubierto que no eras como imaginaba y en vez De haber perdido, siento que tengo más fuerzas que ayer y si antes me dolía, ya no quedan secuelas de ello.
Hoy resulta para ti tan fácil pedir perdón, como para mí el perdonarte, lo mejor de conocerte fue descubrir detrás de esa tímida mirada, lo insegura que eres en verdad, no encuentro motivos para lamentarme de absolutamente nada, excepto de lo muy iluso que fui al fijarme en ti y en lo mucho que aun sigo siéndolo por insistir en escribirte.
Tu decisión es respetada no sé por qué lo dudas, créeme que no tengo ningún interés en divulgarlo, no sé que ganaría, es lamentable que lo creas cuando tu lo has gritado con tus aptitudes y tu hipocresía, que en verdad ya no me interesa, este es un triste buen final, quizás más adelante encuentre lo que busque, durante el tiempo que erradamente creí encontrar en ti.
Qué bien que todo se acabo, ya no tienes que fingir sentimientos ficticios que se que nunca han existido.
No sé si para ti es importante la sinceridad, pero igual te agradezco por al menos tarde haberlo dicho, trato con todas mis fuerzas de controlar los impulsos de decir cosas de las cuales, me pueda arrepentir, por eso es mejor que me despida y te pido de todo corazón que no pidas que sea tu amigo, no porque no pueda serlo sino porque no quiero, no mal interpretes pero no me demostraste que lo eras cuando de verdad lo necesite y ya no es necesario.
No te voy a decir que te quiero, porque sería hipócrita en estos momentos, además se que odias esa frase sobre todo si proviene de mi
Adiós y fue un placer haber sido una equivocación para ti y haberte hecho perder tu tiempo en lo que tardo esta ilusión, ya no es tan esencial que me des la explicación que tu conciencia te demanda que me des, sé muy bien que no la quieres dar y no te obligare aunque quisiera no lo niego, pero ya para que si se que no importa lo que pienses, ahora sé que no es tan imposible olvidar también te doy las gracias por enseñarme eso
Adiós para siempre, adiós
AUTOR: Jean S. Ayala O.
25/09/2009.
2:54 am.
Decir adiós no me duele tanto porque sé que no me perdí de nada, lo que menos quiero hoy son migajas de tu lastima, que para nada me interesan; me alegra haber descubierto que no eras como imaginaba y en vez De haber perdido, siento que tengo más fuerzas que ayer y si antes me dolía, ya no quedan secuelas de ello.
Hoy resulta para ti tan fácil pedir perdón, como para mí el perdonarte, lo mejor de conocerte fue descubrir detrás de esa tímida mirada, lo insegura que eres en verdad, no encuentro motivos para lamentarme de absolutamente nada, excepto de lo muy iluso que fui al fijarme en ti y en lo mucho que aun sigo siéndolo por insistir en escribirte.
Tu decisión es respetada no sé por qué lo dudas, créeme que no tengo ningún interés en divulgarlo, no sé que ganaría, es lamentable que lo creas cuando tu lo has gritado con tus aptitudes y tu hipocresía, que en verdad ya no me interesa, este es un triste buen final, quizás más adelante encuentre lo que busque, durante el tiempo que erradamente creí encontrar en ti.
Qué bien que todo se acabo, ya no tienes que fingir sentimientos ficticios que se que nunca han existido.
No sé si para ti es importante la sinceridad, pero igual te agradezco por al menos tarde haberlo dicho, trato con todas mis fuerzas de controlar los impulsos de decir cosas de las cuales, me pueda arrepentir, por eso es mejor que me despida y te pido de todo corazón que no pidas que sea tu amigo, no porque no pueda serlo sino porque no quiero, no mal interpretes pero no me demostraste que lo eras cuando de verdad lo necesite y ya no es necesario.
No te voy a decir que te quiero, porque sería hipócrita en estos momentos, además se que odias esa frase sobre todo si proviene de mi
Adiós y fue un placer haber sido una equivocación para ti y haberte hecho perder tu tiempo en lo que tardo esta ilusión, ya no es tan esencial que me des la explicación que tu conciencia te demanda que me des, sé muy bien que no la quieres dar y no te obligare aunque quisiera no lo niego, pero ya para que si se que no importa lo que pienses, ahora sé que no es tan imposible olvidar también te doy las gracias por enseñarme eso
Adiós para siempre, adiós
AUTOR: Jean S. Ayala O.
25/09/2009.
2:54 am.