Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
27-4-2014 ¡Se acabó!
¡Se acabó! Desaparece de mi vista
de una vez pervertida indeseable mujer,
para que seguir haciéndonos daño así;
mataste lo último que guardaba de ti.
¡Esta vez sabes! Te ´pasaste de lista.
Vete lejos, a dónde no vuelva a verte.
Te burlaste como quisiste de mi amor,
tras tu inocencia escondíase Lucifer,
atrayéndome todo hasta desfallecer,
pa luego dejarme qué amargo sinsabor.
¡Pero ya se acabó! Ni una lágrima más.
Me cansé de ser siempre el pobre perdedor.
Encontraré el amor más temprano que ayer.
¡Ya lo verás! ¡Si! Que te vas a sorprender,
y me traerá la alegría mi nuevo amor.
Desde hoy, por ti no sufriré nunca jamás.
Rogelio Miranda
¡Se acabó! Desaparece de mi vista
de una vez pervertida indeseable mujer,
para que seguir haciéndonos daño así;
mataste lo último que guardaba de ti.
¡Esta vez sabes! Te ´pasaste de lista.
Vete lejos, a dónde no vuelva a verte.
Te burlaste como quisiste de mi amor,
tras tu inocencia escondíase Lucifer,
atrayéndome todo hasta desfallecer,
pa luego dejarme qué amargo sinsabor.
¡Pero ya se acabó! Ni una lágrima más.
Me cansé de ser siempre el pobre perdedor.
Encontraré el amor más temprano que ayer.
¡Ya lo verás! ¡Si! Que te vas a sorprender,
y me traerá la alegría mi nuevo amor.
Desde hoy, por ti no sufriré nunca jamás.
Rogelio Miranda