Gahbriel Tabus
Anidas y alimentas mis quimeras y sosiegos
Sus alas turbulentas agita
con fulgor de fénix,
tiemblan los sauces tristes...
Los perros lamentan la llegada
con cánticos desesperados,
dando aviso a la desgracia.
Otoño impetuoso,
vestido con piel de invierno
extasiado.
Con alegoría de león famélico
y sonrisa de hiena drogada,
desafiando a su estación anual.
Sus ojos deslumbran la noche,
horizonte eléctrico,
como si las nubes golpearan
con arietes el cielo,
intentando desgarrar
la dimensión.
Me siento insignificante,
la desesperación rasga a mi puerta.
Pero no quiero abrir...
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