DAMAR BOREALIS
Poeta fiel al portal
A Misivi ausente
He planchado carteles de se busca
en todas las esquinas
de este laberinto geométrico
y desgastado, donde falta
un torrente de chiquilla adherido a un àrbol azul.
He pintado huellas de colores
robados a un arco- iris de aflicción
y Misivi sigue ausente,
acaso trepada en una nube
tejiendo en algodón poemas que despierten
la ternura,
y ella sigue dolorosamente perdida.
Le falta a este portal.
Un ángel cotidiano.
Una voz con batir de alas.
Un despertador que convoque a por Misivi.
Un rastro que conduzca hasta su voz.
Misivi jugando al escondite
en poemas que nos faltan,
Misivi huraña que no quiere aparecer
y yo ofreciendo recompensas para hacerla volver.
Misivi aun habemos quienes queremos disfrutar de ti.
VUELVE.
He planchado carteles de se busca
en todas las esquinas
de este laberinto geométrico
y desgastado, donde falta
un torrente de chiquilla adherido a un àrbol azul.
He pintado huellas de colores
robados a un arco- iris de aflicción
y Misivi sigue ausente,
acaso trepada en una nube
tejiendo en algodón poemas que despierten
la ternura,
y ella sigue dolorosamente perdida.
Le falta a este portal.
Un ángel cotidiano.
Una voz con batir de alas.
Un despertador que convoque a por Misivi.
Un rastro que conduzca hasta su voz.
Misivi jugando al escondite
en poemas que nos faltan,
Misivi huraña que no quiere aparecer
y yo ofreciendo recompensas para hacerla volver.
Misivi aun habemos quienes queremos disfrutar de ti.
VUELVE.