César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
"Por este delirio,
por este martirio,
envíame un jardín
para los años de vejez"
(Marina Tsvetaieva)
por este martirio,
envíame un jardín
para los años de vejez"
(Marina Tsvetaieva)
Soy quien te busca.
Casado. Entrado en años. Sin dinero.
Ni una sola camisa que tenga menos de un lustro.
Sin vehículo
Enemigo de trajes y corbatas.
Así que no te miento, interesada,
como no sea con versos.
Por cierto: Te busco segura de dejarte deslumbrar por estos versos
entre espigas de trigo
y arbustos de maíz.
Desinhibida,
rebelde y delirante.
Con el cabello oscuro
o amarillo, rojo,
o gris,
o blanco.
Casado. Entrado en años. Sin dinero.
Ni una sola camisa que tenga menos de un lustro.
Sin vehículo
Enemigo de trajes y corbatas.
Así que no te miento, interesada,
como no sea con versos.
Por cierto: Te busco segura de dejarte deslumbrar por estos versos
entre espigas de trigo
y arbustos de maíz.
Desinhibida,
rebelde y delirante.
Con el cabello oscuro
o amarillo, rojo,
o gris,
o blanco.
Con las caderas anchas, la espalda voluptuosa
La frente inteligente
Mejor si usas las lágrimas.
Te busco con esposo y con problemas
O sin él y con -y sin- problemas
Te busco sin –o con- amante.
Te busco contestona, seria,
fastidiosa
amiga de los peces
mariposas
con arrugas, o sin,
hermana de las aves
de los gatos
de los gatos
de los gatos y ratones.
De los gatos…
Capaz de mordisquear un sandwich
(del también llamado emparedado)
y de empuñar una cerveza
ron, vodka con jugo de naranja
y de resignificar una cena a la luz de dos velas
o comprender los cantos de la luna
ser lluvia con barquito de papel.
Te busco suficientemente loca
pintura de Dalí, Picasso y Frida.
alada
infiel y más que fiel.
De pelo largo
(a menos que me puedas convencer de lo contrario).
Tarareando una canción –que yo no conozca-
a pesar de mi boca en tu cuello
y mis dedos empeñados en tus senos.
Te busco poema musical
sensual y viva
en las notas de Tchaikovski
Capaz de ser quimera, enojo y alegría yo te busco
El café y el helado
tu mano sobre mi cremallera
mi mano en tu entrepierna.
Te busco libre, interesada,
aunque te aten mil grillos
(siempre nos quedará destino).
Interesada:
Te busco para un año
Para siempre
Para tres veces al día,
para una vez por década
Para el reloj y las fresas
Para dos veces al mes
Para el brandy de jerez
Para el llanto con cerezas.
Interesada:
Llámame vestida o entre sábanas
Tendré siempre el lápiz presto
y el papel
Esperando tu reclamo, tu urgencia en mi urgencia
tu vacío con el mío
El lado bueno, el lado malo,
Tu llamada, tus olas, tu llegada.
La frente inteligente
Mejor si usas las lágrimas.
Te busco con esposo y con problemas
O sin él y con -y sin- problemas
Te busco sin –o con- amante.
Te busco contestona, seria,
fastidiosa
amiga de los peces
mariposas
con arrugas, o sin,
hermana de las aves
de los gatos
de los gatos
de los gatos y ratones.
De los gatos…
Capaz de mordisquear un sandwich
(del también llamado emparedado)
y de empuñar una cerveza
ron, vodka con jugo de naranja
y de resignificar una cena a la luz de dos velas
o comprender los cantos de la luna
ser lluvia con barquito de papel.
Te busco suficientemente loca
pintura de Dalí, Picasso y Frida.
alada
infiel y más que fiel.
De pelo largo
(a menos que me puedas convencer de lo contrario).
Tarareando una canción –que yo no conozca-
a pesar de mi boca en tu cuello
y mis dedos empeñados en tus senos.
Te busco poema musical
sensual y viva
en las notas de Tchaikovski
Capaz de ser quimera, enojo y alegría yo te busco
El café y el helado
tu mano sobre mi cremallera
mi mano en tu entrepierna.
Te busco libre, interesada,
aunque te aten mil grillos
(siempre nos quedará destino).
Interesada:
Te busco para un año
Para siempre
Para tres veces al día,
para una vez por década
Para el reloj y las fresas
Para dos veces al mes
Para el brandy de jerez
Para el llanto con cerezas.
Interesada:
Llámame vestida o entre sábanas
Tendré siempre el lápiz presto
y el papel
Esperando tu reclamo, tu urgencia en mi urgencia
tu vacío con el mío
El lado bueno, el lado malo,
Tu llamada, tus olas, tu llegada.
César Guevar. Noviembre y ausencias, 2019.