Se cae la piedra angular
Las nubes se extrañan
Al verso afónico del poema
Vuelve el pecho a brotar sangre
Como un ojo salido de la nada
Como un ojo de plata y cristal
Que ama la pierna blanca
El muslo carnoso y
Las pestañas sílfides
Arremeto contra el camastro
En un silencio de oro
Consigo hacer arder cada pétalo
Y la voz de cualquier otro.
Las nubes se extrañan
Al verso afónico del poema
Vuelve el pecho a brotar sangre
Como un ojo salido de la nada
Como un ojo de plata y cristal
Que ama la pierna blanca
El muslo carnoso y
Las pestañas sílfides
Arremeto contra el camastro
En un silencio de oro
Consigo hacer arder cada pétalo
Y la voz de cualquier otro.
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