Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Se confirman mis temores:
esa mujer casta y pura,
la reina de mis amores,
se acostaba con el cura.
Soy un hombre noble y bueno
de corazón bondadoso
responsable y generoso
de carácter muy sereno.
Pero alguien con gran veneno
me causa muchos dolores
e incontables sin sabores,
que al actuar con evasivas
y mentiras sucesivas
se confirman mis temores.
Se confirman mis temores,
mas, también pueden ser celos
producto de mis desvelos,
¡aunque ayer le enviaron flores!
¿Qué podría hacer, señores?
¿Tratarla con mano dura,
o más bien con gran ternura?
La duda me está matando;
¿será que me está engañando,
esa mujer casta y pura?
Esa mujer casta y pura,
que al altar conduje un día
con bombos y algarabía,
¿sostendrá alguna aventura?
Yo la quiero con locura
no obstante, hay ciertos rumores
de amigos y moradores
que la llevan al banquillo.
¿Acaso es ese diablillo
la reina de mis amores?
La reina de mis amores
de la iglesia no salía
al padre bien atendía,
le hacía muchos favores.
Evito males mayores
poniéndole cerradura
a esa terrible criatura,
ya que desgraciadamente
lo supe de buena fuente,
se acostaba con el cura.
esa mujer casta y pura,
la reina de mis amores,
se acostaba con el cura.
Soy un hombre noble y bueno
de corazón bondadoso
responsable y generoso
de carácter muy sereno.
Pero alguien con gran veneno
me causa muchos dolores
e incontables sin sabores,
que al actuar con evasivas
y mentiras sucesivas
se confirman mis temores.
Se confirman mis temores,
mas, también pueden ser celos
producto de mis desvelos,
¡aunque ayer le enviaron flores!
¿Qué podría hacer, señores?
¿Tratarla con mano dura,
o más bien con gran ternura?
La duda me está matando;
¿será que me está engañando,
esa mujer casta y pura?
Esa mujer casta y pura,
que al altar conduje un día
con bombos y algarabía,
¿sostendrá alguna aventura?
Yo la quiero con locura
no obstante, hay ciertos rumores
de amigos y moradores
que la llevan al banquillo.
¿Acaso es ese diablillo
la reina de mis amores?
La reina de mis amores
de la iglesia no salía
al padre bien atendía,
le hacía muchos favores.
Evito males mayores
poniéndole cerradura
a esa terrible criatura,
ya que desgraciadamente
lo supe de buena fuente,
se acostaba con el cura.