F. CABALLERO SÁNCHEZ
Poeta recién llegado
Se deja de querer
Se puede querer mucho, mucho, mucho, mucho…
y sin saber por qué…
puede que sea un gesto, una palabra, un saludo y…
se deja de querer.
Quizás se cruce otro hombre
o acaso una mujer
pero lo que es seguro
que tuvo algo que ser
si es que se quiso mucho, mucho, mucho, mucho…
y sin saber por qué,
sin aparente causa,
se deja de querer.
Si llega la ocasión
qué es lo que debemos hacer:
dejar que brote alguna lágrima
hasta que al día siguiente... ¡el sol vuelva a nacer!
Se puede querer mucho, mucho, mucho, mucho…
y sin saber por qué…
puede que sea un gesto, una palabra, un saludo y…
se deja de querer.
Quizás se cruce otro hombre
o acaso una mujer
pero lo que es seguro
que tuvo algo que ser
si es que se quiso mucho, mucho, mucho, mucho…
y sin saber por qué,
sin aparente causa,
se deja de querer.
Si llega la ocasión
qué es lo que debemos hacer:
dejar que brote alguna lágrima
hasta que al día siguiente... ¡el sol vuelva a nacer!
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