elmarce
Poeta recién llegado
Limpia mi cristal agua con seda
vete a la mar nube de arena
quita esta penumbra que ciega
el barco no quiere navegar
nadie lo rema
La orilla es profunda en la noche
las olas me cantan su pena
en lo profundo duermen las barcas
la mar no es para cualquiera
La fragilidad cobra su precio
lo hace a cualquier moneda
se impone la pena cruel
tormento del alma serena
Se rompe la cruz y vuela
vuela y quiere bajar pero no llega
el suelo es la cúspide de los que sueñan
sueños rotos de primavera
Cayó el gigante de brazos anchos
de espalda firme y mente sin fronteras
tumbó al piso frio de mármol
el ave fénix se convirtió en piedra
Perdió su brújula el navegante
y la deriva ganó su apuesta
colgó sus guantes y por la noche
oyó una voz que le desvela
Hoy no hay luz, no hay vela
no hay señor ni damisela
no hay estrellas en el cielo
cubrió la noche un manto de niebla
Arrancó el corazón de su pecho
una melodía negra
sus ojos dañan y su voz dulce
se vuelve cristal contra sus venas
Cuando vendrá lo que se espera
el tiempo pasa y se nos llena
el alma de grietas profundas
que quizás no desaparezcan
vete a la mar nube de arena
quita esta penumbra que ciega
el barco no quiere navegar
nadie lo rema
La orilla es profunda en la noche
las olas me cantan su pena
en lo profundo duermen las barcas
la mar no es para cualquiera
La fragilidad cobra su precio
lo hace a cualquier moneda
se impone la pena cruel
tormento del alma serena
Se rompe la cruz y vuela
vuela y quiere bajar pero no llega
el suelo es la cúspide de los que sueñan
sueños rotos de primavera
Cayó el gigante de brazos anchos
de espalda firme y mente sin fronteras
tumbó al piso frio de mármol
el ave fénix se convirtió en piedra
Perdió su brújula el navegante
y la deriva ganó su apuesta
colgó sus guantes y por la noche
oyó una voz que le desvela
Hoy no hay luz, no hay vela
no hay señor ni damisela
no hay estrellas en el cielo
cubrió la noche un manto de niebla
Arrancó el corazón de su pecho
una melodía negra
sus ojos dañan y su voz dulce
se vuelve cristal contra sus venas
Cuando vendrá lo que se espera
el tiempo pasa y se nos llena
el alma de grietas profundas
que quizás no desaparezcan
Marcelo
Versos Tristes 4
2007
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