Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
La indecisa luz
de la vieja farola
tiembla y se ahoga
la luna en los portales.
Ha cerrado sus párpados
el viejo edificio ceniciento
que siempre vigilaba.
Pasa la tristeza de puntillas
y se esconde tras las cortinas
de este piso en blanco y negro.
Se está cayendo la vida a pedazos.
Tu cepillo de dientes
agoniza con sus hebras sedientas.
Tu pijama, bajo la almohada,
estampa de tu alma
en la noche amarga,
sucedáneo de tu cuerpo
que mis manos acarician.
Tanto tiempo tan cerca
de mi distancia
y ahora que te has ido
aprendo que eres todo.
de la vieja farola
tiembla y se ahoga
la luna en los portales.
Ha cerrado sus párpados
el viejo edificio ceniciento
que siempre vigilaba.
Pasa la tristeza de puntillas
y se esconde tras las cortinas
de este piso en blanco y negro.
Se está cayendo la vida a pedazos.
Tu cepillo de dientes
agoniza con sus hebras sedientas.
Tu pijama, bajo la almohada,
estampa de tu alma
en la noche amarga,
sucedáneo de tu cuerpo
que mis manos acarician.
Tanto tiempo tan cerca
de mi distancia
y ahora que te has ido
aprendo que eres todo.