Ya se que estas harta de que mi fantasma se atrinchere en tus poros
que la madrugada invada con tu llanto la faz del medio día
de olfatear el pentagrama de los alisios en busca de mi rastro.
y vuelves a sabotear con tus besos esta timidez
vuelve tu espalda a acuñar un adiós
otro silencio se nos hace tema de conversación
otra hora muere de amor en este siglo digitalizado.
tal vez a el
no tengas que escucharlo discutir la tendencia impresionista de los ocasos
ni verlo medir la hipotenusa de la nariz de Neruda
enrrocarse a la Darwiniana
sembrar mariposas en tu acera
apologizar sobre sus naufragios en islas instantáneas
dibujar una sombra descalza con los surcos de tus manos.
Tal vez el
te haga el amor humanamente
pronuncie el te amo que mi garganta aun no aprende
te bese con las recetas de las novelas
no juegue a Freud con tus heridas
no se
Ya se que mi voz es solo un eco estéril
que mi fotografía se diluye en las paredes
que el vació no se anestesia con nostalgia
que los minutos siguen trotando sobre tus mejillas
que mi recuerdo es una antorcha de nieve
que soy puente anclado a un abismo
reloj insubordinado
rió que escapa del mar.
Ya se que mereces la vida
y no justamente arrastrar la cruz de estos versos
que la madrugada invada con tu llanto la faz del medio día
de olfatear el pentagrama de los alisios en busca de mi rastro.
y vuelves a sabotear con tus besos esta timidez
vuelve tu espalda a acuñar un adiós
otro silencio se nos hace tema de conversación
otra hora muere de amor en este siglo digitalizado.
tal vez a el
no tengas que escucharlo discutir la tendencia impresionista de los ocasos
ni verlo medir la hipotenusa de la nariz de Neruda
enrrocarse a la Darwiniana
sembrar mariposas en tu acera
apologizar sobre sus naufragios en islas instantáneas
dibujar una sombra descalza con los surcos de tus manos.
Tal vez el
te haga el amor humanamente
pronuncie el te amo que mi garganta aun no aprende
te bese con las recetas de las novelas
no juegue a Freud con tus heridas
no se
Ya se que mi voz es solo un eco estéril
que mi fotografía se diluye en las paredes
que el vació no se anestesia con nostalgia
que los minutos siguen trotando sobre tus mejillas
que mi recuerdo es una antorcha de nieve
que soy puente anclado a un abismo
reloj insubordinado
rió que escapa del mar.
Ya se que mereces la vida
y no justamente arrastrar la cruz de estos versos