Emerson Mendoza
Poeta recién llegado
Hermosas palabras melódicamente escritas
habíamos partido de los labios inquietos,
cuando solíamos vernos ansiosos e intranquilos
en jardines y matorrales bellos. Pensaba...
Regreso de la distancia, y te confieso
gendarme, valeroso, bohemio:
- ¡No puedo!
extraño el temblor de tus guitarras.
Y recuerdo
En el estupor de la noche,
sus piernas como las cuerdas de un barco pirata
y sus caderas como las velas que me embarcaban,
inquieta y melodiosa.
Se le notaba arrepentida.
Parecía un témpano.
habíamos partido de los labios inquietos,
cuando solíamos vernos ansiosos e intranquilos
en jardines y matorrales bellos. Pensaba...
Regreso de la distancia, y te confieso
gendarme, valeroso, bohemio:
- ¡No puedo!
extraño el temblor de tus guitarras.
Y recuerdo
En el estupor de la noche,
sus piernas como las cuerdas de un barco pirata
y sus caderas como las velas que me embarcaban,
inquieta y melodiosa.
Se le notaba arrepentida.
Parecía un témpano.