Zera Princ
Poeta recién llegado
Se llamaría Lilit
Definitivamente sería la reina de mi corazón,
y ese trono se lo arrebataría a su madre,
de quien mi corazón ya era súbdito
y con quien planeaba hacer realidad cuentos.
Sería un angelito, pero un diablillo aún mayor,
con una sonrisa inocente conquistaría a cualquiera,
sobre las alas del amor de sus padres
lucharía hasta el final por sus sueños.
Con su madre tocaría el violín o el piano,
estudiaría a Bach, Mozart, Beethoven y Liszt;
y con su padre compondría poesía de amor,
escribiría sobre un amor puro como una lágrima.
Tendría las orejas de soplillo de su madre,
pero de ambos heredaría unos ojos seductores,
a nadie dejaría indiferente,
a cualquiera se le saldría el corazón por ella.
Se llamaría Lilit y sería nuestra alegría,
pero en su camino desconocido hacia la vida,
por sus puertas nunca pasó,
en lugar de un comienzo, para ella el final estuvo allí.
Porque este mundo no estaba preparado para ella,
con la eliminación del inicio mataron la esperanza,
el sueño de ella guardaré para siempre en mi corazón,
cual Hespérides las manzanas de oro en el Hades.
Zera Princ
Definitivamente sería la reina de mi corazón,
y ese trono se lo arrebataría a su madre,
de quien mi corazón ya era súbdito
y con quien planeaba hacer realidad cuentos.
Sería un angelito, pero un diablillo aún mayor,
con una sonrisa inocente conquistaría a cualquiera,
sobre las alas del amor de sus padres
lucharía hasta el final por sus sueños.
Con su madre tocaría el violín o el piano,
estudiaría a Bach, Mozart, Beethoven y Liszt;
y con su padre compondría poesía de amor,
escribiría sobre un amor puro como una lágrima.
Tendría las orejas de soplillo de su madre,
pero de ambos heredaría unos ojos seductores,
a nadie dejaría indiferente,
a cualquiera se le saldría el corazón por ella.
Se llamaría Lilit y sería nuestra alegría,
pero en su camino desconocido hacia la vida,
por sus puertas nunca pasó,
en lugar de un comienzo, para ella el final estuvo allí.
Porque este mundo no estaba preparado para ella,
con la eliminación del inicio mataron la esperanza,
el sueño de ella guardaré para siempre en mi corazón,
cual Hespérides las manzanas de oro en el Hades.
Zera Princ