alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Era el amor de mis sueños perdidos
era aquel marido noble y generoso
aquel hombre con el corazón hermoso
que llenaba mis noches y días de gozo
Una tarde se embarcaba rumbo al norte
el trabajo le reclamaba en algún otro lugar
yo sentía un temor penetrando en mi mente
viéndolo en aquel barco alejarse en la mar
Al poco tiempo me llegó la terrible noticia
de que aquel barco se lo había llevado la mar
ya de mi hombre nunca tendría sus caricias
nunca podría en sus brazos mis penas calmar
era aquel marido noble y generoso
aquel hombre con el corazón hermoso
que llenaba mis noches y días de gozo
Una tarde se embarcaba rumbo al norte
el trabajo le reclamaba en algún otro lugar
yo sentía un temor penetrando en mi mente
viéndolo en aquel barco alejarse en la mar
Al poco tiempo me llegó la terrible noticia
de que aquel barco se lo había llevado la mar
ya de mi hombre nunca tendría sus caricias
nunca podría en sus brazos mis penas calmar