poetakabik
Poeta veterano en el portal
Ave que traes con tu vuelo
el volver de unos recuerdos,
que tapados por un velo
al verme dejas caer.
Ave que surcas los cielos
cuando empieza a amanecer,
y la ves aparecer
caminando sobre el suelo,
ves y dile que la quiero
que mi consuelo es tener,
solamente el pensamiento
de que me pueda querrer.
Del ayer queda el resquicio,
de sus manos infinitas
corriendo sobre mi piel,
sus labios sabor de miel,
y aquellos ojos bonitos
mirando sin maleficio
mi alma y su desnudez.
Anoche soñé con ella
dormida entre madreselvas,
sin miedo a que el enemigo
le secuestrara los sueños
pues se encontraba conmigo,
después caminamos juntos
y cogidos de la mano,
buscamos los contrapuntos
justo antes de amanecer,
viendo que el atardecer
se marchaba entre los juncos
de la ribera del sueño,
y me desperte a su lado
fué lo mejor de ese ayer,
me sentí desvanecer
cuando se abrierón mis ojos,
y descubrierón que ella,
se había marchado con el.
el volver de unos recuerdos,
que tapados por un velo
al verme dejas caer.
Ave que surcas los cielos
cuando empieza a amanecer,
y la ves aparecer
caminando sobre el suelo,
ves y dile que la quiero
que mi consuelo es tener,
solamente el pensamiento
de que me pueda querrer.
Del ayer queda el resquicio,
de sus manos infinitas
corriendo sobre mi piel,
sus labios sabor de miel,
y aquellos ojos bonitos
mirando sin maleficio
mi alma y su desnudez.
Anoche soñé con ella
dormida entre madreselvas,
sin miedo a que el enemigo
le secuestrara los sueños
pues se encontraba conmigo,
después caminamos juntos
y cogidos de la mano,
buscamos los contrapuntos
justo antes de amanecer,
viendo que el atardecer
se marchaba entre los juncos
de la ribera del sueño,
y me desperte a su lado
fué lo mejor de ese ayer,
me sentí desvanecer
cuando se abrierón mis ojos,
y descubrierón que ella,
se había marchado con el.
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