Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este poema quizás sea un poco largo,
lo mejor es leerlo con mucha calma...digo yo...
Ángel
Se Marchó la Sombra
Se marchó la sombra que encendía de flores
todos mis besos en una soledad que esperaba,
impaciente saciar mi boca con un solo y frugal...
cándido beso;
Se marchó la sombra sin esperar para dormirse
entre las nubes buscando con afán a quién darle,
su amor a esa persona humilde de corazón para
con su verdadero y pequeño ser la quiera mucho...
y darla el amor que su corazón necesita para con
cariño satisfacer esa ilusión donde habitan muchos...
y tiernos besos;
Se marchó la sombra que gemía entre un laurel
de algodón sin verso, se marchó la sombra sin
querer recitar un placentero verso ni tan siquiera
una triste y bella...canción;
Sólo se refugió en el aire cantando entre las nubes
su melancólica inspiración para marcharse muy lejos,
esa sombra sin renunciar al amor y sin perder de vista
a esos labios que nunca renunciaron a ese maravilloso...
suficiente dolor;
Se marchó la sombra sin poder recibir
todos sus amorosos besos, ni todos los abrazos,
que nunca se produjeron con tan benevolente
y divina...creación.
lo mejor es leerlo con mucha calma...digo yo...
Ángel
Se Marchó la Sombra
Se marchó la sombra que encendía de flores
todos mis besos en una soledad que esperaba,
impaciente saciar mi boca con un solo y frugal...
cándido beso;
Se marchó la sombra sin esperar para dormirse
entre las nubes buscando con afán a quién darle,
su amor a esa persona humilde de corazón para
con su verdadero y pequeño ser la quiera mucho...
y darla el amor que su corazón necesita para con
cariño satisfacer esa ilusión donde habitan muchos...
y tiernos besos;
Se marchó la sombra que gemía entre un laurel
de algodón sin verso, se marchó la sombra sin
querer recitar un placentero verso ni tan siquiera
una triste y bella...canción;
Sólo se refugió en el aire cantando entre las nubes
su melancólica inspiración para marcharse muy lejos,
esa sombra sin renunciar al amor y sin perder de vista
a esos labios que nunca renunciaron a ese maravilloso...
suficiente dolor;
Se marchó la sombra sin poder recibir
todos sus amorosos besos, ni todos los abrazos,
que nunca se produjeron con tan benevolente
y divina...creación.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservdos
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