jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
no voy a casarme contigo
a mi edad ya no estoy para andar haciendo papelitos
o salir en las notas sociales para que todo el mundo diga
"mira la pollita con la que se casó el cabrón de villa:
a ver cuánto tardan en ponerle los cuernos al pendejo"
además tampoco necesito que un puto sacerdote
me conceda permiso para cogerme a la mujer que me gusta
por otra parte hace tiempo que vengo observando
que cada día que pasa me interesa menos coger
quizás mis testículos han entrado ya en la fase
de reducción al mínimo de las cargas de testosterona
hay veces que me llamas por teléfono para vernos
y siento tan pocas ganas de coger que me invento
un viaje urgente a guadalajara para no tener que encontrarnos
yo sé que si vinieras a la casa y bebiéramos un par de tragos
y me acariciaras los huevos y pusieras tus tetas en mi cara
no tendría ningún problema para que se me pusiera dura
sin embargo también sé
que después de echar un palo ya sólo querría
ponerme a dormir hasta el día siguiente y de preferencia
dormir sin compañía para no tener que arriesgarme
a que en la madrugada te entraran quizás de nuevo
ganas de otra ración de cuello de pavo y a tal efecto
interrumpieras mi sueño y me hicieras quemarte otro cartucho
necesito dormir ocho horas diarias para estar bien
y poder levantarme descansado y con la cabeza despejada
para escribir el poema que todos los días publico en internet
las veces que te quedas a pasar la noche conmigo
duermo mal y me despierto apendejado y de mal humor
abro los ojos y te encuentro sonriéndome tan fresca
como los pétalos recién eclosionados de una rosa
-a pesar de que seguro dormiste aun menos que yo-
la cara tersa como un cielo de abril a mediodía
en contraste con mi grisáceo rostro surcado
de profundas arrugas, decadente, ya en ruinas
tomarme dos tazas de café cargadas y luego rasurarme
nunca es suficiente para quitarme de encima
la sensación de ser un puto vejestorio, una especie de sátiro
lejos quedaron ya los días en que vivir con una mujer
me resultaba casi tan imprescindible como respirar
el tiempo que no dormía me pasaba crónicamente empalmado
y por fuerza tenía que meterla cada dos o tres horas
en un coño, en un culo o masturbarme
así las cosas resultaba lógico y sensato
e incluso compensaba de sobra los terribles efectos colaterales
-berrinches menstruales, caprichitos pendejos, escenitas de celos,
recriminaciones, vajillas rotas, la puta suegra, etc etc-
tener una mujer al lado las 24 horas del día y su coño
siempre disponible para atenuar el ardor infernal
que pervivía inextinguible en mis entrañas
no voy a casarme contigo pero no por eso pienses
que no te quiero lo suficiente ni nada por el estilo
se trata sólo de ser realistas y que comprendas
que tus necesidades y las mías son incompatibles
si yo fuera tú me buscaría un cabrón
de treintaytantos, con dinero, con ganas de comerse el mundo
que me cogiera arriba de su harley davidson, en la playa
en los pasillos de las tiendas, en el confesionario de una iglesia
me dejaría de andar detrás de un jodido poeta de tercera
que ya no se le para el pito y además no quiere saber nada
de compromisos, de bodas, de vivir con nadie
un jodido pendejo remilgoso y delicado
que malgasta la poca fuerza que le queda en escribir
un puto poema de mierda al día y el resto de las horas
se queda postrado en el sillón rascándose los huevos
con la nostalgia cansada de quien ya vivió
¿te quedó claro?