berenice.pavon
Poeta recién llegado
Deja ya de lastimarme
y crearme placer en ello,
deja de jugar con mi cuerpo
delicado, que apenas puedo con mis piernas.
Deja de tirarme al suelo
enterrar tus dientes con veneno
deja la sangre de mi cuello
correr, que no reaccionan mis pupilas a la luz.
No te lleves al Sol
que entra por las ventanas,
pues gritare como lobo hambriento
para no estar en la oscuridad, triste.
Mejor dejame en un prado
con seis flores amarillas,
para darte el amor que tengo,
para dejarte de estorbar, nene.
Deja de cortar mis parpados,
regresa mis huesos a su lugar,
no hay mas degrado en el cuerpo
que el espiritu enfermo sin paz.
Cultiva en mi ombligo zarzas,
en mi frente manzanilla,
y deja de morder mi lengua,
que sangrara hasta la garganta.
Deja de pedirme gritos
Deja de lastimarme!
que me queda una pena grande
que se me van los pretextos de amarte.
y crearme placer en ello,
deja de jugar con mi cuerpo
delicado, que apenas puedo con mis piernas.
Deja de tirarme al suelo
enterrar tus dientes con veneno
deja la sangre de mi cuello
correr, que no reaccionan mis pupilas a la luz.
No te lleves al Sol
que entra por las ventanas,
pues gritare como lobo hambriento
para no estar en la oscuridad, triste.
Mejor dejame en un prado
con seis flores amarillas,
para darte el amor que tengo,
para dejarte de estorbar, nene.
Deja de cortar mis parpados,
regresa mis huesos a su lugar,
no hay mas degrado en el cuerpo
que el espiritu enfermo sin paz.
Cultiva en mi ombligo zarzas,
en mi frente manzanilla,
y deja de morder mi lengua,
que sangrara hasta la garganta.
Deja de pedirme gritos
Deja de lastimarme!
que me queda una pena grande
que se me van los pretextos de amarte.