arturo.castrillo
Poeta recién llegado
Cayo la lluvia
Cayeron tus lagrimas,
Y un sinfín de deseos,
cayeron las hojas
al caer tus pétalos
Quedaste desnuda de palabras
por que se viajo la inspiración
allá donde la oscuridad y las sombras
se burlan de ella,
y de tus tristes penas
impregnadas de nostalgia y esperanza
que ya no saben que camino toman
Seas tú o sea yo
nos quedamos a la deriva de la duda
en un completo suspiro
de llegar a descifrar esa intriga
y simple receta,
que no es más que la luz que perdimos
al cuestionar su incandescencia.
Sea lo inteligible o sea lo espiritual
quedamos en el invierno eterno
donde el hombre se burla del misterio
y de sus propios sueños,
donde la carne es carne
y la verdad engaño
Donde la empatía es envidia
y la maldad endémica
Ahí donde el amor es razón
y el interés su atributo,
Perdimos la esencia y la gracia,
Se nos apago la luz.
Cayeron tus lagrimas,
Y un sinfín de deseos,
cayeron las hojas
al caer tus pétalos
Quedaste desnuda de palabras
por que se viajo la inspiración
allá donde la oscuridad y las sombras
se burlan de ella,
y de tus tristes penas
impregnadas de nostalgia y esperanza
que ya no saben que camino toman
Seas tú o sea yo
nos quedamos a la deriva de la duda
en un completo suspiro
de llegar a descifrar esa intriga
y simple receta,
que no es más que la luz que perdimos
al cuestionar su incandescencia.
Sea lo inteligible o sea lo espiritual
quedamos en el invierno eterno
donde el hombre se burla del misterio
y de sus propios sueños,
donde la carne es carne
y la verdad engaño
Donde la empatía es envidia
y la maldad endémica
Ahí donde el amor es razón
y el interés su atributo,
Perdimos la esencia y la gracia,
Se nos apago la luz.