Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Vive, agoniza y muere
el día a día.
Se inventa paraísos que,
en los días grises,
se le pueblan de fantasmas
si se duerme.
Canta, ríe y no llora
por vergüenza
aunque acudan las lágrimas
a mares a su encuentro.
Y bebe en su agonía,
y come de su cuerpo
desgastado,
arruga la frente
en la batalla,
sobrevive, y son pliegues
que marcan su envoltorio
cuando menos.
Camina, se arrastra,
cae y se levanta
a duras penas.
Sobrelleva su peso,
su carga,
su condena,
y ruega la disculpen
si no cargó
en ocasiones
con la ajena.
Vive, malvive y siente
que se le sublevan
las mañanas,
las tardes
y al anochecer
los pensamientos.
Sabe, ignora,
oye, comprende,
aprueba y desaprueba.
Habla,
y las palabras son ecos
que atropellan
sus conceptos
y sus sentimientos.
Calla,
y en sus silencios concentra
las verdades
que no dice,
las historias
que se inventa.
y ayer se quiso marchar,
pero le cerraron venas.
el día a día.
Se inventa paraísos que,
en los días grises,
se le pueblan de fantasmas
si se duerme.
Canta, ríe y no llora
por vergüenza
aunque acudan las lágrimas
a mares a su encuentro.
Y bebe en su agonía,
y come de su cuerpo
desgastado,
arruga la frente
en la batalla,
sobrevive, y son pliegues
que marcan su envoltorio
cuando menos.
Camina, se arrastra,
cae y se levanta
a duras penas.
Sobrelleva su peso,
su carga,
su condena,
y ruega la disculpen
si no cargó
en ocasiones
con la ajena.
Vive, malvive y siente
que se le sublevan
las mañanas,
las tardes
y al anochecer
los pensamientos.
Sabe, ignora,
oye, comprende,
aprueba y desaprueba.
Habla,
y las palabras son ecos
que atropellan
sus conceptos
y sus sentimientos.
Calla,
y en sus silencios concentra
las verdades
que no dice,
las historias
que se inventa.
y ayer se quiso marchar,
pero le cerraron venas.