alejandreiro
Poeta asiduo al portal
Se nos rompió el cielo
hace un rato
y sus pedazos están esparcidos y puntiagudos apuntados a mi corazón.
Me siguen atravesando los trozos
de tu cielo infernal y
tus ojos atardecidos en un cielo de papel,
tus ojos de carrusel que me miran a mí,
que lo besan a él,
que me quieren a mí
Tus ojos de papel.
El cielo es rojizo, cobrizo, oceánico y liso.
El cielo está cubierto de dragones
que esconden al sol.
Soplan los dragones crepusculares,
inflaman mi desesperación,
incrustan tu fuego
en los canales estrechos de mi respiración.
La luz ya tiene alas y se extingue la tarde.
El negro veneno fluye en mi ser y me apego a ti.
Se extingue la tarde
y anochezco en ti
Y es tarde.
Ahora soy sombra que cruza tu espacio,
sombra a tu diestra y a tu siniestra,
sombra que abriga tu cama
cuando no estás despierta.
Sombra sin boca, que se las arregla y te nombra.
Sombra que está muerta y que tú, invocas.
Me pones ojos y vuelvo a verte.
Besas mi sombra, y vuelve a dolerte.
Y mi sombra por un segundo es persona.
Entonces,
se incorporan mis tejidos,
mis manos te tocan,
mi voz en tu oído,
mis brazos te abrazan y vives conmigo.
Y lloras
Y el cielo se rompe contigo,
se rompe conmigo,
se rompe mi sombra.
hace un rato
y sus pedazos están esparcidos y puntiagudos apuntados a mi corazón.
Me siguen atravesando los trozos
de tu cielo infernal y
tus ojos atardecidos en un cielo de papel,
tus ojos de carrusel que me miran a mí,
que lo besan a él,
que me quieren a mí
Tus ojos de papel.
El cielo es rojizo, cobrizo, oceánico y liso.
El cielo está cubierto de dragones
que esconden al sol.
Soplan los dragones crepusculares,
inflaman mi desesperación,
incrustan tu fuego
en los canales estrechos de mi respiración.
La luz ya tiene alas y se extingue la tarde.
El negro veneno fluye en mi ser y me apego a ti.
Se extingue la tarde
y anochezco en ti
Y es tarde.
Ahora soy sombra que cruza tu espacio,
sombra a tu diestra y a tu siniestra,
sombra que abriga tu cama
cuando no estás despierta.
Sombra sin boca, que se las arregla y te nombra.
Sombra que está muerta y que tú, invocas.
Me pones ojos y vuelvo a verte.
Besas mi sombra, y vuelve a dolerte.
Y mi sombra por un segundo es persona.
Entonces,
se incorporan mis tejidos,
mis manos te tocan,
mi voz en tu oído,
mis brazos te abrazan y vives conmigo.
Y lloras
Y el cielo se rompe contigo,
se rompe conmigo,
se rompe mi sombra.
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