Va arrasando con la vida de tus ojos,
Un par de rios tatuados en el rostro,
Dejando un humedo ribete al pasar,
A veces ramilletes,
de rosas y espinas,
A veces calidas flores,
De amorosas y finas que han de brotar.
Desembocadura de aguas dulces,
Tan sensible como mi piel cerca, tuyo,
Quiero acariciar dulcemente tus labios,
Beber de tus angustias,
Así ya nada quede en ti.
Descanza y que tus alas cubran la cama,
Descalzate de tus lágrimas en mi alma,
Déjame ser parte de ellas,
Dejaré que las angustias puedas limpiar,
Mas no que arda el sol sobre esta tierra,
Que jamás reseque tu ser,
Así en tu alma será siempre primavera.
Dejaré que tus rios corran libres,
Y se suelten dulcemente con mi querer,
Para beber una y otra vez de tus penas,
Hasta que llegue el ocaso,
Donde las noches mueran tristes,
Y los amaneceres rían felices porque si,
Así ya nada tenga que brotar
Más que coloridas flores de primavera.
Las lluvias han de despojar tu alma,
Pero han de llegar hasta la calma,
Donde el trinar de las aves despertaran tu sonrisa,
Amor mío,
dueña de penas y alegrias,
Sólo sé tu, sé por siempre primavera.
Un par de rios tatuados en el rostro,
Dejando un humedo ribete al pasar,
A veces ramilletes,
de rosas y espinas,
A veces calidas flores,
De amorosas y finas que han de brotar.
Desembocadura de aguas dulces,
Tan sensible como mi piel cerca, tuyo,
Quiero acariciar dulcemente tus labios,
Beber de tus angustias,
Así ya nada quede en ti.
Descanza y que tus alas cubran la cama,
Descalzate de tus lágrimas en mi alma,
Déjame ser parte de ellas,
Dejaré que las angustias puedas limpiar,
Mas no que arda el sol sobre esta tierra,
Que jamás reseque tu ser,
Así en tu alma será siempre primavera.
Dejaré que tus rios corran libres,
Y se suelten dulcemente con mi querer,
Para beber una y otra vez de tus penas,
Hasta que llegue el ocaso,
Donde las noches mueran tristes,
Y los amaneceres rían felices porque si,
Así ya nada tenga que brotar
Más que coloridas flores de primavera.
Las lluvias han de despojar tu alma,
Pero han de llegar hasta la calma,
Donde el trinar de las aves despertaran tu sonrisa,
Amor mío,
dueña de penas y alegrias,
Sólo sé tu, sé por siempre primavera.