Benjamín León
Poeta recién llegado
Se puede amar,
pero también se puede
llorar lo no tenido.
Se puede suponer que es noche
y andar a tientas
por los pasillos tristes del ayer:
por la distancia,
por el silencio,
por tantos nombres llenos de pasado
que empiezan a borrar sus letras.
Se puede imaginar
y se puede fingir;
se puede ver un punto fijo
para inventar, para inventarte,
para borrar la ausencia
donde acumulas mi memoria.
Se puede andar por tantas calles
y ver como los días gritan
tu paso deshaciéndose en los ojos
de cada transeúnte,
donde te invento,
donde te busco;
donde me insisto con tu nombre,
con tu memoria
que lejos se me pierde.
Se puede amar,
pero también se puede
llorar lo no tenido
y ausente del amor
sumar las rondas largas
del miedo y de la noche.
pero también se puede
llorar lo no tenido.
Se puede suponer que es noche
y andar a tientas
por los pasillos tristes del ayer:
por la distancia,
por el silencio,
por tantos nombres llenos de pasado
que empiezan a borrar sus letras.
Se puede imaginar
y se puede fingir;
se puede ver un punto fijo
para inventar, para inventarte,
para borrar la ausencia
donde acumulas mi memoria.
Se puede andar por tantas calles
y ver como los días gritan
tu paso deshaciéndose en los ojos
de cada transeúnte,
donde te invento,
donde te busco;
donde me insisto con tu nombre,
con tu memoria
que lejos se me pierde.
Se puede amar,
pero también se puede
llorar lo no tenido
y ausente del amor
sumar las rondas largas
del miedo y de la noche.