Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Poco antes de las cinco
como cada mañana,
sin despertador
ni gallo que me cante,
me he vuelto a despertar
y he escrito esto:
se puede ser feliz con casi nada.
Se puede,
sin precisar de recompensa
que te halague los sentidos
y te bese las manos
y te ponga
una escarapela de color
en el ojal izquierdo,
regalar
un rayo de esperanza,
un grano de arena
que eleve esa montaña
por encima
del dolor y de las nubes.
Se puede,
provocar una sonrisa
con pocas palabras sin artificios,
sin luces de neón que no den sombra.
Se puede,
convocar a junta extraordinaria
a cada uno de los dedos de las manos
para que no olviden,
las razones de estar juntos, vivir juntos,
pues solos, son capaces de muy poco.
Se puede,
tolerar el fallo ajeno,
el tropiezo que a veces nos atañe,
y nos deja sin fuerzas
y precisa de ayudas
que nos saquen del pozo.
Se puede,
con una cerilla generar un fuego
que nos dé un calor,
que impida que otros mueran
en el silencio de saberse solos.
Se puede,
no dar todo por perdido
no perderse en la nada,
no convencerse que nada
es nuestro único objetivo.
Se puede,
nada hay que vuele más alto
nada que impida que un todo
alcance por si,
una estrella.
como cada mañana,
sin despertador
ni gallo que me cante,
me he vuelto a despertar
y he escrito esto:
se puede ser feliz con casi nada.
Se puede,
sin precisar de recompensa
que te halague los sentidos
y te bese las manos
y te ponga
una escarapela de color
en el ojal izquierdo,
regalar
un rayo de esperanza,
un grano de arena
que eleve esa montaña
por encima
del dolor y de las nubes.
Se puede,
provocar una sonrisa
con pocas palabras sin artificios,
sin luces de neón que no den sombra.
Se puede,
convocar a junta extraordinaria
a cada uno de los dedos de las manos
para que no olviden,
las razones de estar juntos, vivir juntos,
pues solos, son capaces de muy poco.
Se puede,
tolerar el fallo ajeno,
el tropiezo que a veces nos atañe,
y nos deja sin fuerzas
y precisa de ayudas
que nos saquen del pozo.
Se puede,
con una cerilla generar un fuego
que nos dé un calor,
que impida que otros mueran
en el silencio de saberse solos.
Se puede,
no dar todo por perdido
no perderse en la nada,
no convencerse que nada
es nuestro único objetivo.
Se puede,
nada hay que vuele más alto
nada que impida que un todo
alcance por si,
una estrella.