Daniel Salvador Domingo
Poeta recién llegado
De que recuerdos me hablas?
De que sonrisa haces mención? No ves que no te escucho,
No importa que me digas, no te conozco.
Pero... espera. Sí¡ ya recuerdo tu rostro, no se te olvido¡
No podias dejarme en mis silencios,
no recuerdo haberte llamado.
Si claro diras que imploraba tu presencia dia con dia
con cada susurro de mi caida ansiedad.
Soledad que nunca te fuiste, que espiabas mis secretos,
Pero como? si fui cauto y nunca vi tus despojos en sombras.
Pero como? si cada verso tierno solo era para sus oidos.
Como nos escuchaste? Como los sabes todos ahora que me los lanzas
en heridas que no sanan.
Si, si si¡ se que hoy deberia estar con ella, No lo digas mas
que te escucho con rabia y tristeza.
Calla, no ves que tan debil soy sin el repososo de su pecho,
sin los paseos de sus dedos en mi piel, sin la dulzura olvidada de su boca.
Pero si aún te deleitas con mis sueños rotos, y no te detienes por mi turbia razon.
Entonces...
Anda¡ lanza tus espadas, flechas o piedras.
Rompe mi corazon en la tormenta que con mis ojos enjugados en ella
no podre juntarlos otra vez.
Anda tirame en lodos y sacates, deja tu maldad tornar en azul los iluminados momentos.
Sigue mutilando soledad mi alma que de ella no se ha ido nada¡
Que incapaz de borrarla serás, que ufano seguira el fulgor de sus ojos.
Anda intenta destruir su recuerdo conmigo de rodillas.
Que hoy miraré la luna y las estrellas de ella¡
y no sera tu voz ni la mia la que escuche por un momento¡
Sientaté pues junto a mi.
Vieja y tonta soledad,
que si, hoy hablaremos de ella
Y si prestas atención, escucharás su voz en mi llanto.