Se que te vas

silencioso

Poeta recién llegado
Autor: silencioso

SE QUE TE VAS a mi madre
en sus noventa años


Poco a poco te vas, ya no hay regreso.
Conversamos, reímos, pero sabemos todos,
que esperamos tu muerte.
Sabemos que ya no hay reversa;
que no hay retorno.

Pero no vivimos en la oscuridad.
Vivimos al contrario,
bañados por la luz de tu sonrisa,
por esa tu risa tan franca,
siempre tan facil,
siempre tan tuya .

Sé que te vas a morir un día y me da miedo;
sé que lentamente te nos vas,
pero sigues sonriendo como si no lo supieras.
O como si lo supieras y te causara risa nuestro miedo, nuestra ingenuidad.

Ya fuiste mamá por muchos años,
cuarenta, cincuenta, sesenta años,
pero aun así no queremos que te vayas.
Queremos tenerte, aunque ahora vivas ausente.
Queremos seguir oyendo tu risa,
queremos seguir besando tu frente.

Cuando te veo frágil, desvalida,
cuando veo tu ojos marchitos,
tu piel, tu memoria perdida,
a veces me pienso que no te das cuenta,
si estoy o no estoy;
que no reconoces mi hablar,
que no sabes quien soy.
Y tal vez me pregunto:
¿ para que la molesto, para que me acerco?,
mas luego comprendo, que si no me ves ,
si no me reconoces, si no te siento,
seré yo quien se pierde de tenerte cerca,
de tener tu aliento.

******

Y miro otra vez tus ojos.
Miro lo profundo de ese espejo,
que has arrastrado por los caminos del tiempo.
Y te veo caminar,
como cuando andabas hasta el río;
y lo veías galopar en prados desconocidos,
bailando una danza suave,
y murmurando a tu oído,
como invitando a tu alma
a seguirlo en su destino:
Ven, te decía el río, corre conmigo.
Vamos en busca del mar.
Que tu alma y mis aguas
y el agua de todos los ríos,
y todas las almas,
en él se descarguen;
y aun cuando nunca lo habremos de llenar,
El mar, generoso, nos habrá de regresar,
a esa tierra, a ese desierto, a ese valle, a esa montaña.

Nuestra tierra, que nos verá regresar,
Le cantará a nuestra nube:

“Desde el mar viajas al desierto, al valle y las montañas.
Con tu mágico dedo, tapas el sol y me cortejas.
Me baña tu rocío y moja tu torrente mis entrañas;
Mis semillas germinas, en ellas la vida dejas”.


Y podremos posarnos en la tierra
Penetraremos por sus poros y hendiduras
Y en gotas y torrentes bañaremos su semilla
Para preñar sus entrañas tan divinas.
Y la vida saldrá:
hasta de abajo de las piedras.

Esa fue la promesa de tu río,
Ese ha sido el sueño de tu vida.

*****

me gusta tomarte de las manos,
y por sus poros llegar hasta tu alma,
me quiero apoderar de tus latidos,
quiero robarme tu inefable calma...

Me gusta tomar tus manos y conectarme contigo,
para explorar tu interior,
para sentir tu espíritu ,
la simplicidad de tu espíritu.
Y me sonríes como aceptando la conexión conmigo.
Y platicamos en el lenguaje corporal de sentirte tibia y de sentirme vivo.
Y vuelvo a ver la simpleza de tu alma y la grandeza de tu espíritu.
Tu solamente callas, como siempre, nunca hablas de ti,
pero se te percibe.
Nunca te ocupaste lo suficiente de ti;
estabas ocupada siempre, viendo por el bien de los demás.
Siempre dando todo, dándote toda tu.
Siempre con tu simplicidad que te hacia sabia,
y sabías sin haber aprendido.

*********

Otra vez, cuando toco tus manos,
¡ tantos recuerdos revivo!:

Así veo de nuevo la sombra de tu árbol,
que me arropa y mece la cuna donde duermo.
De tu mano me llevaste a conocer el mundo que no conocía
Y a conocerme a mi mismo con tu amor , con tu armonía.
Que horror el que siento de mirar atrás y pensar que tu no estabas.
Me horroriza pensar quién sería hoy yo, sin tu ser, sin tu guía .
¡ Que bella recuerdo la sombra de tu árbol!:
me cuida, me cubre, me protege.
Así siento tu tibio abrazo, así siento suave tu aliento.
Asi lo siento tibio y suave, y cada vez mas lento,

**********

Y vuelvo otra vez a esta realidad:
sé que te vas a marchar,
que está cerca tu partida;
lo adivino por las grietas
que te ha marcado la vida.
Ha sido tu amigo el viento,
ha sido el rio tu guía;
tu barca han mecido lento
en tu viaje hasta esta orilla

*******
Llegamos contigo hasta este espacio.
Y apostados a tu alrededor
contemplamos tu tibio atardecer,
con la tristeza de pasar
de la luminosidad del día
a la profunda oscuridad.

Pero nos consuela la fe ,
nos consuela saber que solo tu cuerpo se irá.
Y con esa nuestra fe decidimos no llorar.
Y aun con esa nuestra fe, lloramos;
aun con esa fe resulta inevitable.
Y más fe tenemos en que ese torrente
cristalino y salado de lágrimas derramadas,
llegará al mar como llegará tu río,
y como llegarán todos los ríos,
que aun cuando sabemos
que el mar no se llenará jamás,
aun así, no habrá un jamás en tu regreso.
Aun así ese mar te hará volver.
Haz de volver para mostrar el barro de donde naciste,
de ese barro del que ya casi no existe…
Te elevarás de ese mar, cual gaviota;
llegarás a tu nube , la llenarás gota a gota .
Desde el mar viajarás hasta el desierto,
después al valle y luego a las montañas.
Soplará el viento empujando tu regreso.

******

Desde aquí veremos ese día,
que llegara en la hora exacta,
que abandonara tu ser toda palabra;
que abandonara también toda materia.
Y veremos tu imagen flotar sobre las aguas.

Vuela paloma hasta el mar
Vuela para ser gaviota
Vuela por aguas remotas
Para verte regresar.


Después, todo recobra la calma.
La luz y el viento regresan con el alba
y se vuelve tranquila la existencia.
Y llegara tu descanso apaciguado
y un vuelo de gaviotas, como augurio,
le abrirá paso al azul del horizonte,
y su tibieza hará que el agua se evapore
y hará que vuele tu zumo hacia lo alto.
E iras ahí como gota de rocío,
que viajara buscando donde humedecer un nido.

********
A mi me abraza la nostalgia antes de tiempo.
Y nada calma la angustia de la ausencia.
Y le lloro a tus cenizas descarnadas:
el dolor me punza y martiriza el alma.
Solo me consuela el saber,
que una luz nueva ilumina tu camino
y que habrás de volar por otros aires
y que iré tras de ti tratando de alcanzarte:
eso me hace vibrar, me hace sonreír,
me hace vivir.


Sé que encontraras la prolongación de tu existencia;
la puerta de entrada a otro mundo.
Y regresaras en la plenitud de la luz de la flor:
en el vuelo alegre de una mariposa;
o quizá en el canto amoroso de una torcaza.
Sé que tu árbol no ha sido vencido,
que un nuevo aire lo mantiene erguido.
Ahora sé que no todo estará perdido.

*********

Siempre habrá un halo de luz que purifique y salve.
Por eso se que te veré en el murmullo de la tibia brisa,
sobre la gota de rocío que humedece al sauce,
o en el canto del gorrión que se anida en la sonrisa.



Volverás como gaviota,
que viaja al monte para ser paloma.
volverás en tu nube como gota de rocío;
y en cada rama forjaras un nido.
Y veras tu tierra y veras tu rio.
Y volaras en los campos como mariposa
Y darás al jardín el aroma de la rosa.

La vida es solo un viaje.
Y la muerte su única estación:
puerto de arribo,
Punto de partida.


Autor: silencioso Enero 2010
 
BELLISIMO, muy sentido en su melancolia, es tan dificil comprender que nos dejan fisicamente, pero en el alma los llevamos, y los vemos en todo lo hermoso de la vida, en el rio, en los montes y en los pajarillos, asi me lo dijo mi padre, hija me estoy encogiendo, me convertire en un pajarilllo, aun lo recuerdo, saludos y estrellitas.
 

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