Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Sesiembra un porvenir
De los hilos morados que regresan del pecho
con la cera amarrada de los viejos amores
yo predigo una cuerda, un cordón de dolores
y me niego a estirarla por no verme desecho.
Ya he cortado los lazos, ya he cruzado el estrecho
que me acerca a la costa de unos cielos mejores
y he lanzado a las aguas tantos negros rencores
que no quiero en mi barca más que un norte sin techo.
Y es por eso, tijeras, que las llamo al provecho
de extinguir el pasado con su fiesta de horrores
y extender al futuro mi sed y mi acecho.
Predigo una tierra de nuevos dulzores,
por eso me extingo, por eso en barbecho
sepulto mi duda, mi entierro y mis flores.
13 10 11
De los hilos morados que regresan del pecho
con la cera amarrada de los viejos amores
yo predigo una cuerda, un cordón de dolores
y me niego a estirarla por no verme desecho.
Ya he cortado los lazos, ya he cruzado el estrecho
que me acerca a la costa de unos cielos mejores
y he lanzado a las aguas tantos negros rencores
que no quiero en mi barca más que un norte sin techo.
Y es por eso, tijeras, que las llamo al provecho
de extinguir el pasado con su fiesta de horrores
y extender al futuro mi sed y mi acecho.
Predigo una tierra de nuevos dulzores,
por eso me extingo, por eso en barbecho
sepulto mi duda, mi entierro y mis flores.
13 10 11