Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No intento, corazón, no ser contigo
ni darle mi entender a tu mirada,
ni quiero que la paz de mi ensenada
te obligue a estar en paz aquí conmigo.
No quiero ser el centro de tu ombligo
ni verte por mi espacio atenazada,
ni quiero más albor que tu alborada
brillando en el fulgor de mi postigo.
Tenerte me supone a ciencia cierta
un golpe de emoción, sentirme izado
al sitio donde amar no desconcierta…
No quiero amanecer defenestrado,
perdido en un dolor y en carne muerta,
ausente de mí mismo y de tu lado.
ni darle mi entender a tu mirada,
ni quiero que la paz de mi ensenada
te obligue a estar en paz aquí conmigo.
No quiero ser el centro de tu ombligo
ni verte por mi espacio atenazada,
ni quiero más albor que tu alborada
brillando en el fulgor de mi postigo.
Tenerte me supone a ciencia cierta
un golpe de emoción, sentirme izado
al sitio donde amar no desconcierta…
No quiero amanecer defenestrado,
perdido en un dolor y en carne muerta,
ausente de mí mismo y de tu lado.