Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame alumbrarme el alma
con la luna de tu cuerpo;
vestir con luz de marfil
la desnudez de mis besos.
Déjame sembrar mi angustia
en tu plenilunio terso
para que en tu piel emerja
el alba de mis anhelos.
Deja que llene mis noches
tu cristalino reflejo
que cual luna sobre el mar
palpita en mi pensamiento.
Déjame, de ti, quitar
los pétalos de tu atuendo
y así tu luna, en mis ojos,
refleje su blanco fuego.
Deja llenarme de luna
en las cumbres de tus pechos
para que mis labios corten
racimos de sueños nuevos.
Déjame esculpir mi nombre,
con el cincel de mi aliento,
en el mármol de luna azul
que es…sonrisa de tu cuerpo.
con la luna de tu cuerpo;
vestir con luz de marfil
la desnudez de mis besos.
Déjame sembrar mi angustia
en tu plenilunio terso
para que en tu piel emerja
el alba de mis anhelos.
Deja que llene mis noches
tu cristalino reflejo
que cual luna sobre el mar
palpita en mi pensamiento.
Déjame, de ti, quitar
los pétalos de tu atuendo
y así tu luna, en mis ojos,
refleje su blanco fuego.
Deja llenarme de luna
en las cumbres de tus pechos
para que mis labios corten
racimos de sueños nuevos.
Déjame esculpir mi nombre,
con el cincel de mi aliento,
en el mármol de luna azul
que es…sonrisa de tu cuerpo.
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