Valls
Poeta recién llegado
Arranca de raíz esta mala hierba
que salta y trepa a los cielos del yo,
aprovechándose de mi energia vital
para que ni si quiera tenga tiempo para respirar.
Sé la que pode toda esta broza seca
que me anuda la voz, prendiendo
todo mi interior en fuegos
que no arden pero queman,
que sea tu saliva la mejor de mis capas
que hierva en mi ácero oxidado,
como hierven mis dedos en tu oro.
Sosiega todas estas tardes nucleares
con atardeceres de humo y balas.
Sácame de esta jaula de franjas horarias
y sálvame de mi penitencia impuesta,
que dejen de fusilarme los minutos
y me sanen las heridas tus labios.
Dame la luz de la vida
y dime cuanto nos queremos
en cuartos sin salida
y en trenes sin frenos.
que salta y trepa a los cielos del yo,
aprovechándose de mi energia vital
para que ni si quiera tenga tiempo para respirar.
Sé la que pode toda esta broza seca
que me anuda la voz, prendiendo
todo mi interior en fuegos
que no arden pero queman,
que sea tu saliva la mejor de mis capas
que hierva en mi ácero oxidado,
como hierven mis dedos en tu oro.
Sosiega todas estas tardes nucleares
con atardeceres de humo y balas.
Sácame de esta jaula de franjas horarias
y sálvame de mi penitencia impuesta,
que dejen de fusilarme los minutos
y me sanen las heridas tus labios.
Dame la luz de la vida
y dime cuanto nos queremos
en cuartos sin salida
y en trenes sin frenos.