El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
...
Se untó el alma de mantequilla antes de salir de su casa
prediciendo que el mundo se levantaría ese día con hambre.
Pese al frío de ser 73 de octubre
supo el sol derretir la mañana
que terminaba con varias caladas de aperitivo.
Escribiendo pasa la vida el escritor,
escribe su cuna y escribe su fin,
el lápiz en su mano hace del mismo
un dedo más.
El escritor sabe escribir también con tabaco
y como el humo,
su voz se impregna en las hojas vírgenes
que manchan los pulmones de cada poema.
Al lápiz hace compañía ese tubo de nicotina,
otro dedo más.
Sobre el cementerio de cigarros recién apagados
surge una nube que hace de manta al sol,
sol frío que sabe derretir el alma,
alma de mantequilla y abrazos de pan.
El escritor rompe con sus propias letras
su propio nombre y su propio azar.
Se untó el alma de mantequilla antes de salir de su casa
prediciendo que el mundo se levantaría ese día con hambre.
Pese al frío de ser 73 de octubre
supo el sol derretir la mañana
que terminaba con varias caladas de aperitivo.
Escribiendo pasa la vida el escritor,
escribe su cuna y escribe su fin,
el lápiz en su mano hace del mismo
un dedo más.
El escritor sabe escribir también con tabaco
y como el humo,
su voz se impregna en las hojas vírgenes
que manchan los pulmones de cada poema.
Al lápiz hace compañía ese tubo de nicotina,
otro dedo más.
Sobre el cementerio de cigarros recién apagados
surge una nube que hace de manta al sol,
sol frío que sabe derretir el alma,
alma de mantequilla y abrazos de pan.
El escritor rompe con sus propias letras
su propio nombre y su propio azar.
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