luvitin
Poeta adicto al portal
No llegaba a levantar, más que una palma del suelo,
elegante y pico fino, por ser un gallito enano,
le llamamos el pinino, de chiquito en los corrales,
después tomo confianza, se fue ganando la casa.
Eso sí para vigilar no había animal mas bravo,
Ni isoca, ni cascarudo, babosa, ni piojo overo,
Se atrevían bajo el alero, si vigilaba el pinino.
¡Que animal habilidoso para los quehaceres domésticos,
que ya me cortaba un salame, me destetaba pollitos
y me capaba lombrices.
Esa tarde estaba tirado en el catre,
repasando el catresismo cuando siento desde afuera,
más que un grito un alarido ¡¡Rosendoooo!!
tome el cuchillo y de un salto ya estaba afuera.
Mi mujer con el bebe entre sus brazos me gritaba:
¡Esta loco el animal! ¡Está drogadoooo!
Le pegue el grito: ¡Gallitoooo!!!!
sus ojos eran como el dos de oro,
su cresta una llamarada ¡Más que un gallo era un plumero!
Con sus patitas de tres dedos hacía cruces en el suelo,
de repente pegó un salto ¡Se me vino como buscándome el cuello!
Me hice a un lado y justo fue a caer dentro de la olla grande
donde estábamos hirviendo el puchero.
Me arrodille junto a el, mientras decía:
¡Perdona hermano, perdona no quise hacerlo!
Me miró lo miré me volvió a mirar lo volví a mirar
Aleteo un instante y se nos fue para el cielo.
El gallito se había enfurecido con mi mujer,
porque ella estaba haciendo licor de huevo con la familia del gallito.
Perdoná hermano sé lo que es el dolor de un hijo puedo saber el dolor de un huevo.
Esa noche casi sin hambre lo comimos en puchero.
Desde esa vez no quiero más animales, con mi mujer tengo bastante.
Deje ir a los caballos, los cerdos del chiquero,
donde estaba el gallinero hice un living room comedor
y desde ahí chateo al mundo.
Ese hecho desgraciado me cambio la vida,
desde esa vez ando desganado desganado..
¡Hay décadas que no me dan ganas de trabajar!!!!