Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
De mi boca proceden espumas del río seco
que lleno de piedras congeladas
se han ensañado con mi voz
para que nunca puedas oírme,
para nunca puedas sentirme.
No hay felicidad por cuanto las piedras,
son hielo seco también. Queman,
hieren la caricia. Abandonan la libertad
de la palabra
y la hacen cautiva
de pocos que entienden el oír.
Por eso estoy triste de desilusiones,
triste de voz petrificada
y sorda de sonidos vivos
que solo escuchan mi muerte.
que lleno de piedras congeladas
se han ensañado con mi voz
para que nunca puedas oírme,
para nunca puedas sentirme.
No hay felicidad por cuanto las piedras,
son hielo seco también. Queman,
hieren la caricia. Abandonan la libertad
de la palabra
y la hacen cautiva
de pocos que entienden el oír.
Por eso estoy triste de desilusiones,
triste de voz petrificada
y sorda de sonidos vivos
que solo escuchan mi muerte.