DRYELL
Poeta fiel al portal
Ruego, llanto, agonía, desventura.
Carta escrita por mi abstrusa locura.
Charcas de cristal en mis esferas,
quebrados vientos escapando de mí pecho,
líneas desatadas al compás de la miseria,
lluvia capturada por el clamor de mis versos.
Es de nuevo una noche perdida
calcinada y herida,
enterrada y afligida.
Sólo tengo mi cuartilla y una vela,
una pluma desteñida y una mano maltrecha,
una pena acaecida y estas pérfidas letras.
Duelo, miedo, abdicación, mesticia.
Sórdida cadencia para escribir estas líneas.
Ya mis ojos olvidaron sus quehaceres,
mis oídos sólo escuchan el silencio,
yermo el campo que habitaron los vergeles
me deshago de mi alma en un aliento.
Es otra vez un espacio vacío
taciturno y baldío,
desolado y roído.
Tomo al tiempo desgajando su sentido,
desenhebrándolo en versos para trazar mí camino,
dejando en las letras escritas,- todo mi seco alarido
-Carta escrita por mi abstrusa locura.
Charcas de cristal en mis esferas,
quebrados vientos escapando de mí pecho,
líneas desatadas al compás de la miseria,
lluvia capturada por el clamor de mis versos.
Es de nuevo una noche perdida
calcinada y herida,
enterrada y afligida.
Sólo tengo mi cuartilla y una vela,
una pluma desteñida y una mano maltrecha,
una pena acaecida y estas pérfidas letras.
Duelo, miedo, abdicación, mesticia.
Sórdida cadencia para escribir estas líneas.
Ya mis ojos olvidaron sus quehaceres,
mis oídos sólo escuchan el silencio,
yermo el campo que habitaron los vergeles
me deshago de mi alma en un aliento.
Es otra vez un espacio vacío
taciturno y baldío,
desolado y roído.
Tomo al tiempo desgajando su sentido,
desenhebrándolo en versos para trazar mí camino,
dejando en las letras escritas,- todo mi seco alarido
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