Cierro los ojos llorosos del alma
y te veo
como un huracán de ternura;
la alegría regresa
con ráfagas fugaces y cálidas.
Nadie lo sabe...
Vos y yo
nos conectamos en el infinito.
Sé que tu estrella momentáneamente
apagó la intensidad de su brillo,
también sé que podría encenderla.
Los momentos
fueron nuestros,
el pasado
pasea virtualmente
y habitualmente
en mi cabeza
y juega como un sádico
con mi corazón.
Aquellas palabras se tatuaron
en lo más profundo de mi ser,
quizás
ya las conocía.
y te veo
como un huracán de ternura;
la alegría regresa
con ráfagas fugaces y cálidas.
Nadie lo sabe...
Vos y yo
nos conectamos en el infinito.
Sé que tu estrella momentáneamente
apagó la intensidad de su brillo,
también sé que podría encenderla.
Los momentos
fueron nuestros,
el pasado
pasea virtualmente
y habitualmente
en mi cabeza
y juega como un sádico
con mi corazón.
Aquellas palabras se tatuaron
en lo más profundo de mi ser,
quizás
ya las conocía.
:: y un saludo desde Capital Federal.
::::