Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Secretos de amor
El hombre es un ser,
que cuando no es amado
sólo piensa ir razonando,
la razón del sin querer.
La mujer es otro ser
de igual razón y estado,
pero suele florecer
al sentido delicado.
Hombres y mujeres
son seres tan humanos,
que el humano no se debe
a los amores olvidados.
Cuando olvida el corazón
sentimos la apariencia,
que da pena al perdedor,
que perdiendo una batalla
se quedó con el dolor;
y si aún perdura en esa perla
y no olvida tal candor,
perderá toda la guerra
que es morir de puro amor.
Si me olvidas por lejano,
me quisiste sin querer,
que me visto de tejano,
y en los tejos puedes ver,
que muy pronto es el verano
y verás lo que es el pez.
Ese pez es lo que quiero
junto al mar de mi pasión,
llega pronto que algún río
va forzando el malecón.
Por muy bella que sea la espiga,
y por muy bello el tesoro de amor,
yo te ofrezco el pan de la vida,
un cariño de suave limón.
Eso espero querido del alma,
que me des el altar de la unión,
para unirse en lazadas las almas,
que son lazos eternos de amor,
si al unísono suenan las palmas
en el canto del buen corazón.
Ni me conoces,
ni sé de ti;
ni de tu nombre,
ni de tu huir;
sólo soy pobre,
tú, ven a mí,
que te haré rica
con mi postín.
Si eres pobre yo te amaré
para que seas el rey del mar;
eres el pez que adoraré
y no habrá río con su pasar,
porque en mi mundo dulce es el agua,
y tú eres la sal que quiero amar.