Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Apenas se miraban, se sabían presentes,
compartían el sol cada mañana,
y el aire y la lluvia,
eran suyos,
guardaban sus manos entre sus manos,
entrelazadas, únicas.
El tiempo apenas hizo mella en sus sonrisas,
uno al lado del otro sentados,
solos, uno.
El silencio fundía sus propios pensamientos,
que nunca fueron ajenos, siempre suyos,
compartidos.
Hace tiempo ya que unieron sus caminos
y acompasaron sus pasos,
cada vez más cortos, cada día más claros.
- ¿Te acuerdas?, - me acuerdo,
- ¿lo sabes?, - lo sé,
para qué repetirlo;
- ¿nos vamos?, se fueron,
uno al lado del otro,
caminando ligeros,
compartiendo camino, eternos.
Un banco vacío en un parque
guarda sus secretos.
Ton R.
compartían el sol cada mañana,
y el aire y la lluvia,
eran suyos,
guardaban sus manos entre sus manos,
entrelazadas, únicas.
El tiempo apenas hizo mella en sus sonrisas,
uno al lado del otro sentados,
solos, uno.
El silencio fundía sus propios pensamientos,
que nunca fueron ajenos, siempre suyos,
compartidos.
Hace tiempo ya que unieron sus caminos
y acompasaron sus pasos,
cada vez más cortos, cada día más claros.
- ¿Te acuerdas?, - me acuerdo,
- ¿lo sabes?, - lo sé,
para qué repetirlo;
- ¿nos vamos?, se fueron,
uno al lado del otro,
caminando ligeros,
compartiendo camino, eternos.
Un banco vacío en un parque
guarda sus secretos.
Ton R.