Amalia
Poeta recién llegado
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene la vida reclamando sentidos mágicos
Dormidos bajo el carbón de piedra
Diamantes de dolor perecederos
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene la felicidad apareciendo en su camino
Despertando de su invierno milenario
Manantiales de aguas dulces en brote de verano
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene renaciendo el amor sincero
El que es más que un rostro o un ideal
Menos permitido, secreto de secretos
No viertas el llanto sobre la almohada aun
Viene despertando piel más allá del calor del sol
Se toma de una mentira que suena dulce
Y en conciencia la trasforma en toda luz
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene el pilar de libertades no reclamadas
De sonrisas sin un motivo evidente
De alegrías ancestrales no divulgadas
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene su caricia en esa madrugada
Su silencio eterno en el punto de escapar
Ha comparaciones de melodías pasadas
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene la verdad de miércoles pasados
Y con frente en alto en camino de piedras y descalza
Recordaras que su voz canto la pena vuela
Y si viertes tu llanto en la almohada
Que sea como ríos de caudales que arrasan
Que se lleve la ilusión, el amor, la locura de sentirle
La promesa entre sabanas olvidadas
El aroma de su día frágil, la mentira recitada
La suavidad de su amor, su descanso lejano
Su mirada en otro mundo, ocultando lo que no se quiso ver
Que se lleve todo antes de que estos huesos puedan sentirlo
Oh que los recuerdos le alcancen para castigarle
Que se lleve todo mientras la almohada se trasforma
En un hombro solidario para que el tiempo sane
Ahogos, silenciosos, suspiro marginal y oculto
Que se lleve desde ahora todo, todo, todo,
Y le deje solo la sensación de su cuerpo en su cuerpo
Viene la vida reclamando sentidos mágicos
Dormidos bajo el carbón de piedra
Diamantes de dolor perecederos
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene la felicidad apareciendo en su camino
Despertando de su invierno milenario
Manantiales de aguas dulces en brote de verano
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene renaciendo el amor sincero
El que es más que un rostro o un ideal
Menos permitido, secreto de secretos
No viertas el llanto sobre la almohada aun
Viene despertando piel más allá del calor del sol
Se toma de una mentira que suena dulce
Y en conciencia la trasforma en toda luz
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene el pilar de libertades no reclamadas
De sonrisas sin un motivo evidente
De alegrías ancestrales no divulgadas
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene su caricia en esa madrugada
Su silencio eterno en el punto de escapar
Ha comparaciones de melodías pasadas
No viertas en llanto sobre la almohada aun
Viene la verdad de miércoles pasados
Y con frente en alto en camino de piedras y descalza
Recordaras que su voz canto la pena vuela
Y si viertes tu llanto en la almohada
Que sea como ríos de caudales que arrasan
Que se lleve la ilusión, el amor, la locura de sentirle
La promesa entre sabanas olvidadas
El aroma de su día frágil, la mentira recitada
La suavidad de su amor, su descanso lejano
Su mirada en otro mundo, ocultando lo que no se quiso ver
Que se lleve todo antes de que estos huesos puedan sentirlo
Oh que los recuerdos le alcancen para castigarle
Que se lleve todo mientras la almohada se trasforma
En un hombro solidario para que el tiempo sane
Ahogos, silenciosos, suspiro marginal y oculto
Que se lleve desde ahora todo, todo, todo,
Y le deje solo la sensación de su cuerpo en su cuerpo