Vendrán a mí, sus ojos cristalinos,
y en el silencio sustancial de su mirada
se quedará mi alma recostada,
olvidada de vagar, en remolinos.
y en el silencio sustancial de su mirada
se quedará mi alma recostada,
olvidada de vagar, en remolinos.
Vendrán a mí, sus labios, mansos trinos
serán sus besos, transitando por mi cuello.
Y mis manos alborotando su cabello,
se alzarán en huracanes repentinos.
serán sus besos, transitando por mi cuello.
Y mis manos alborotando su cabello,
se alzarán en huracanes repentinos.
Vendrá a mí, yo sé, nuestros destinos,
(en algún lugar secreto, estaba escrito)
se fundirán, en poesía, al infinito
y se abrirán, al amor...nuestros caminos.
(en algún lugar secreto, estaba escrito)
se fundirán, en poesía, al infinito
y se abrirán, al amor...nuestros caminos.
Marino Fabianesi